Desde hace ya un
par de décadas que la escena musical lationamericana le ha pasado la estafeta a
la escenografía montada por los sonidos caribeños actuales: desde el reggea,
estandarte jamaiquino y proyección total de la música antillana, hasta las
últimas instancias de las expresiones urbanas, el hip-hop, que como bien es
sabido, es un subgénero que surge en los rincones marginados del Bronx
norteamericano. Es así, bajo este panorama que nace el reggeaton. Oye mi canto, es una canción de Nina Sky
en colaboración (featuring) con Daddy Yankey y N.O.R.E., ve la luz en el verano
del 2007.
El video musical
se desarrolla en la costa, en la orilla de la playa que bien podría ser Jamaica
o Cancún. En la reproducción visual cada
una de las escenas están claramente relacionadas o más bien realizdas a basa de
una analogía entre el cuerpo y la construcción de un conjunto de países unidos
por la misma cosa: la música. Más allá
de la letra, que poco a poco enumera una lista de postales representativas del
Caribe (Ron, tabaco, sexualidad, baile, amazonismo) tenemos en primer plano del
video una fila de mujeres, cada una con un asta clavada a la arena y con una
bandera, en simultaneo las vestimentas, que son aparentemente bikinis, simulan
de igual manera con el color y las figuras las mismas banderas de los países a
los que hacen alusión.
Por otro lado,
los cantantes yacen en una posición yuxtapuesta y en primer plano por sobre las
bailarinas. Con la particularidad de las vestimentas, en donde ellos portan
unas bermudas en conjunto con unas playeras blancas estampadas con las banderas
de cada uno de los países que ya se han mencionado.
Quizá la idea
principal que puede develarse es aquella de la analogía, una metáfora del viaje
y de la fecundación. Puede suponerse que los cantantes ( portadores de las
banderas) tienen este papel de trotamundos, se han apropiados de los países y
en simultaneo de las mujeres. Este es parte de un discurso en donde claramente
se hacen vigentes los estratos de poder y las formas de apropiación, en la
escena musical y el particular caso del reggeaton y nos proponen una pauta para
hacer nuevas reflexiones.
Joaquín Tamayo
Joaquín Tamayo
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